CONSIDERACIONES SOBRE "UN LUGAR DONDE REFUGIARSE"
No suelo leer best sellers y en el caso que nos ocupa hoy, pienso que ha sido un error, ya que "Un lugar donde refugiarse" se basa en una novela del aclamado Nicholas Sparks, autor de "novelas rosas" llevadas al cine en múltiples ocasiones, como "Mensaje en una botella", "Un paseo para recordar", "Querido John" o la celebérrima "El diario de Noa". La culpa es mía, ya que de haberme informado, hubiese sabido este dato y no habría gastado mi dinero en la entrada del cine.
El motivo que me hizo acudir al multicine fue su director Lasse Hallström, un autor que aunque irregular, suele ofrecer artesanía en su modo de entender la puesta en escena.Y no se puede poner un pero a la cuestión técnica, ya que la fotografía, de Terry Stacey, es de un preciosismo absoluto y dan ganas de ir de inmediato al pequeño pueblo costero de Carolina del Norte, donde se desarrolla la acción. Pero este precisamente es uno de los grandes problemas del cine de Hallström. Suelen ser postales filmadas, un precioso envoltorio con unos hilos argumentales bastante débiles. Debo decir, que su "opera prima", "Mi vida como un perro" me encantó, una de esas "pelis" que recuerdo con agrado y que no me importa revisitar, pero donde ha hecho carrera es en Hollywood con un sello de supuesta calidad, que al final siempre genera unas expectativas insatisfechas y así lo atestiguan, por ejemplo: "Las normas de la casa de la sidra", "Chocolat", "Atando cabos" o "La pesaca del salmón en Yemen".